I
Creo que he olvidado como fumar.
El humo regresa de todas direcciones,
lo ahuyento desesperado,
quiero impedir que choque de nuevo conmigo,
pero se impregna dulcemente sobre mis dedos.
El no se aparta y yo ya no lo impido.
II
El humo ha atraído consigo a la noche,
que perdida recorre los sueños.
La veo entrar por mi ventana,
le ruego no detenerse conmigo.
El humo ha atraído a la noche,
y con ella el olvido.
-Luis Aguiñaga